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Shih Tzu, Lhasa Apso y Cachorros: Por Qué Algunos Perros Tienen Más Riesgo de Moquillo Neurológico
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Durante años se pensó que el moquillo canino no distinguía raza, edad ni tamaño. Un estudio retrospectivo de 2025, publicado en la revista Viruses por un equipo de la Universidad Federal de Goiás (Brasil), le puso un matiz importante a esa idea: cuando el virus afecta el sistema nervioso, no todos los perros corren el mismo riesgo.
Los investigadores revisaron cinco años de historias clínicas (2018 a 2022) del servicio de neurología de un hospital veterinario universitario, comparando 17 perros con moquillo neurológico confirmado contra 343 perros con otras enfermedades del sistema nervioso. Es el primer estudio que usa un grupo de control real para aislar qué factores aumentan el riesgo específico de la forma neurológica, en vez de solo describir casos sueltos.
Lo que encontraron
Dos razas aparecieron con una asociación estadísticamente significativa: Shih Tzu y Lhasa Apso. Ningún perro de estas razas en el estudio compartía dueño, barrio o fecha de consulta con otro, lo que descarta que el hallazgo fuera solo un brote puntual entre perros relacionados entre sí. Los perros más jóvenes también mostraron mayor probabilidad de desarrollar signos neurológicos, en línea con lo que ya se sabía sobre la vulnerabilidad de los cachorros.
El otro hallazgo fue estacional: el 41% de los casos se concentró en otoño, con mayor frecuencia de aparición en mayo (hemisferio sur). Los autores lo atribuyen a que el virus sobrevive más tiempo en el ambiente con temperaturas más bajas, y a que el frío puede favorecer un estado de inmunosupresión transitoria en animales jóvenes.
Una cifra que conviene mirar con cuidado
El estudio también encontró algo incómodo: más de un tercio de los perros con moquillo neurológico (35%) tenía el esquema de vacunación al día según los propios registros clínicos. Los autores no lo interpretan como que la vacuna "no sirve", sino que lo atribuyen a posibles fallas de conservación de la vacuna, aplicación por personal no calificado, o desfase entre la última dosis y el momento de la exposición al virus, factores que no se pudieron rastrear con el detalle necesario en historias clínicas retrospectivas. La conclusión práctica de los propios investigadores no es dudar del esquema de vacunación, sino asegurarse de que se aplique por un profesional, siguiendo el protocolo completo y sin vencerse el intervalo entre dosis.
Qué hacer con esta información
Si tienes un Shih Tzu o un Lhasa Apso cachorro, no hay una acción distinta que tomar frente al veterinario: el esquema de vacunación recomendado es el mismo para todas las razas. Lo que cambia es el nivel de alerta: ante síntomas neurológicos (temblores, convulsiones, cambios de conducta, descoordinación) en un perro de estas razas, sobre todo si es joven y estamos en otoño, vale la pena consultar antes en vez de esperar a ver si mejora solo.
Fuente: Freire HL, Iara ÍHN, Ribeiro LSR, Gonçalves PAO, Matta DH, Torres BBJ. "Neurological Manifestation of Canine Distemper Virus: Increased Risk in Young Shih Tzu and Lhasa Apso with Seasonal Prevalence in Autumn." Viruses. 2025;17(6):820. DOI: 10.3390/v17060820. Publicado bajo licencia CC BY 4.0.