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Tu Perro Puede Contagiarse de Moquillo Sin Tocar a Otro Perro: Lo que Muestra un Estudio en Colombia

3 min de lectura

Es fácil pensar que el moquillo se contagia solo de perro a perro: en el parque, en la veterinaria, en la calle. Un estudio de 2025 publicado en Viruses, hecho por investigadores de universidades colombianas en el Valle de Aburrá (la región donde está Medellín), muestra que la cadena de contagio es más amplia de lo que parece.

El hallazgo

Los investigadores tomaron muestras de 34 perros domésticos con síntomas de moquillo en cinco hospitales veterinarios, y de 13 zorros de monte (Cerdocyon thous, una especie silvestre común en zonas urbanas y periurbanas de la región) que fueron rescatados por presentar signos neurológicos graves. Al secuenciar el material genético del virus en ambos grupos, encontraron algo notable: perros y zorros de la misma zona estaban infectados con el mismo linaje del virus, el llamado Sudamérica/Norteamérica-4.

Lo más revelador es que ninguno de los perros infectados tenía contacto reportado con los zorros o con fauna silvestre. Es decir, el virus está circulando entre las dos poblaciones (doméstica y silvestre) de forma simultánea, probablemente a través de cadenas de contagio indirectas: un perro contagia a otro perro, ese perro tiene contacto con un zorro urbano, y el zorro puede a su vez exponer a otros perros en otra parte de la ciudad.

Por qué esto importa para tu perro

El estudio encontró que el análisis genético del virus mostró al menos cuatro introducciones distintas de esta variante en la zona, lo que sugiere que no se trata de un brote aislado sino de un ciclo de contagio sostenido entre fauna doméstica y silvestre. Esto tiene una consecuencia práctica directa: un perro que nunca sale de su barrio, que no visita parques ni tiene contacto con otros perros enfermos, igual puede estar expuesto, porque el virus no depende exclusivamente de la población canina para mantenerse activo en el ambiente.

También encontraron algo preocupante sobre la vacunación: de los 34 perros con moquillo confirmado, solo 52.9% había recibido al menos una dosis de la vacuna, y el 68% eran menores de 12 meses. Esto confirma lo que ya sabemos: los cachorros sin esquema completo siguen siendo el grupo de mayor riesgo, sin importar si tienen o no contacto directo con fauna silvestre.

La conclusión de los propios investigadores

El estudio cierra con un llamado a un enfoque integrado: no basta con vacunar perros, también hace falta vigilancia y manejo de la enfermedad en las poblaciones silvestres que comparten el mismo espacio urbano y periurbano. Para el dueño de un perro, la implicación es más simple: completar el esquema de vacunación a tiempo sigue siendo la mejor defensa, precisamente porque el virus puede llegar por rutas que no controlas ni ves.


Fuente: Rios-Usuga C, Ortiz-Pineda MC, Aguirre-Catolico SD, Quiroz VH, Ruiz-Saenz J. "Concurrent Circulation of Canine Distemper Virus (South America-4 Lineage) at the Wild-Domestic Canid Interface in Aburrá Valley, Colombia." Viruses. 2025;17(5):649. DOI: 10.3390/v17050649. Publicado bajo licencia CC BY 4.0.

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